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miércoles, abril 25, 2007

¿Un café?

Sinceramente, ya hace mucho tiempo que no tomo café ni sustancias con cafeína. La razón, es muy simple: soy demasiado nervioso para tomar café. Un poco de café me puede poner a mil, pero, además, es que no me vale en absoluto para concentrarme, y eso para alguien con tanta dispersión mental como un yo, es algo que no se puede permitir.

Pero, aparte de las razones propias, cada vez más veo que hay razones generales, que afectan a todo el mundo, que aconsejan evitar el café lo más posible.
No es ya que te pueda crear dispersión (incluso confusión) mental, no es ya que irrite tu estómago, sino que, aparte de todos eses efectos, no permite un trabajo con un mínimo de efectividad.

Y para mostrar este aspecto, científicos de la NASA (supongo que para comparar drogas manifiestamente ilegales, con aquellas en las que se debate su legalidad, como otras de uso totalmente legal, cogieron a varias arañitas, y las pusieron a tejer su tela, ligeramente...dopadas. A alguna, la dejaron sobria.

Los resultados son muy ilustrativos:




Pero es que, mientras hacía la investigación para eolica (mi blog en gallego), resulta que apareció un interesante artículo de Antonio Escohotado sobre la cafeína en particular.

Más adelante, revisaré los otros sobre las demás drogas, y compararemos a ver que sale.

Por el momento, os recomiendo que os leyáis el artículo de Escohotado sobre la cafeína, para que sepáis lo que, realmente, estáis tomando.

jueves, abril 12, 2007

El inquilino

En estos tiempos que corren, no es tan dificil que a uno o una, le toque alquilar un lugar donde vivir. El comportamiento social en estos casos sigue, generalmente, un modelo casi siempre parecido, a saber:

  • Primero, se da una época de descubrimiento mutuo entre el arrendador y el arrendatario.
  • Luego, en caso de que este conocimiento sea positivo, se procura acercar posturas para llegar a un acuerdo de arrendamiento.
  • Luego, en el caso de los arrendamientos 100% oficiales (= legales) , viene un tiempo de trámites administrativos, es decir, de papeleo.
  • Finalmente, una vez que el arrendatario ya está en la vivienda alquilada, se genera(n) el(los) tipos de relación que se va a tener entre arrendador y arrendatario.
Con todo, hay varios problemas en este punto pues, para empezar, desde muchos lugares se intenta crear una leyenda negra del arrendatario (con el que algunos poco éticos arrendadores intentan que el arrendatario asuma cualquier abuso).

Cierto es, que hay malos inquilinos (= arrendatarios) y malos arrendadores. Y, en este momento, el primer caso me está pasando a mi en carne propia. Sí: en carne propia, pues tengo, dentro de mi cuerpo, un indeseable inquilino -o, al menos, eso parece por la sintomatología del caso ;)-.

Para comenzar, si le entra la calentura (lo cual no es nada extraño), este inquilino se multiplica siempre que puede. Pero es que no sólo eso, sino que, a tal fin, destruye la zona que ocupe, llevándose las paredes de la estancia a cuestas (generando así, una especie de "casa a cuestas").

De otra, no paga arrendamiento ni similar, porque realmente, más que inquilino, es un okupa, pero no de eses que te arreglan el lugar donde están, sino, como ya he dicho antes, uno que te destroza la vivienda siempre que puede, y encima se lleva parte a cuestas sin ningún rubor (y sin causa aparente alguna, más que que le haya entrado un calentón).

Así que, sinceramente, mucha gente ya podría evitar generar leyendas negras más o menos interesadas, y preocuparse más de hablar con el/la inquilino/a y preguntarle por sus necesidades, y atenderlas cuando sea posible, llegando a acuerdos que mejoren la convivencia entre ambos, ya que pueden, pues, además, con mi "okupa destruktor" no es muy posible hablar.

Si dudais de todo lo dicho hasta ahora, recordad la última vez que tuvistéis un catarro o gripe, y luego me contáis.

Forza4.